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lunes, 28 de mayo de 2012

EL PROBLEMA


Sara se miró al espejo aquella mañana y no se reconoció. ¿Dónde estaba la joven ilusionada por la vida que siempre había sido? Ya no la encontraba en el reflejo que veía ante sí. A lo mejor es que ya no era tan joven. Treinta años tampoco son tantos, ¿no? Hacía tiempo que albergaba en su interior un creciente desasosiego, un malhumor inexplicable, pues todo iba bien y no había causa alguna para ello. Frunció el ceño y siguió arreglándose para ir al trabajo. No solía pararse a pensar en esto y hoy precisamente no era el mejor día. Tenía una reunión importante y debía darse prisa. Sacudió la cabeza para terminar de alejar las sombras que la acechaban.

Llegó al despacho puntual y preparó los papeles y la presentación. Se alisó la camisa, se pasó de forma automática la mano por el pelo y la lengua por los dientes. Respiró hondo y se dirigió a la sala de reuniones. Cuando entró, la esperaban allí los directivos de la empresa y su jefe. Cinco hombres alrededor de una mesa y ella en el centro de atención. Quizás no les gustaría lo que iba a decirles. O quizás sí.

Señores, buenos días. Voy a ir al grano. Se inició en la pantalla la presentación que había preparado. Su producto debe ir dirigido a mujeres solteras, inteligentes, que saben lo que quieren. Nunca lo comprarían señoras cargadas de responsabilidades, sujetas a continuas explicaciones, con la autoestima mermada por una relación anclada en la rutina. Creo que la estética que les muestro es infalible para ese público femenino al que he aludido. Las mujeres inteligentes no se casan ni tienen hijos porque saben que eso, inevitablemente, va en detrimento de su realización como personas. Los maridos acaban siendo un lastre y los hijos una perpetua inquietud de la que ya jamás podrán evadirse. Pueden juzgar por ustedes mismos. Dejó entonces que las imágenes dijeran el resto, mientras ella valoraba las expresiones faciales de sus interlocutores.

La reunión transcurrió sin complicaciones. Su jefe pasó de una evidente tensión a una gran sonrisa al estrechar la mano con el director de la compañía para refrendar el contrato. Esta tía es buena. Se ha metido en el bolsillo a estos carcamales con sus putas ideas feministas. Golpecitos en la espalda, besos de rigor y se acabó. Otra idea vendida con éxito.

Sara entró de nuevo en su despacho dos horas después. Se sentó, se quitó los zapatos y movió los dedos de los pies. Cerró los ojos y al instante oyó un aviso de mensaje en su teléfono móvil. Sacó el aparato del bolso, le dio al botón y leyó: Amor, ¿has visto mi nota en la nevera esta mañana? Que no se te olvide que a las nueve vamos a cenar con… No terminó de leerlo. Odiaba esa manía de escribir mensajes interminables. Le dio a responder y escribió: hemos acabado. Enviar.

Se desabrochó un botón más de la camisa, se reclinó en la silla y sintió renacer en ella la ilusión.

CDR

domingo, 27 de mayo de 2012

CHEEVER Y YO

El 27 de mayo nació el genial escritor norteamericano John Cheever. El mismo día que yo. Sólo que él hace hoy cien años y yo unos poquitos menos, treinta y cuatro. Nada más lejos de mi intención compararme con un autor de tal calibre. Aunque se me ocurre imaginar que quizás algo tengamos en común aquellos que hemos nacido bajo el mismo signo, y más el mismo día. O tal vez sea en este caso concreto, no sé. Tampoco me disgusta ser afín en nacimiento al historiador y sociólogo árabe Ibn Jaldún (1332) o a la primera feminista y activista social peruana Mª Jesús Alvarado Rivera (1878), por ejemplo.
Pero volviendo a Cheever, indudablemente quisiera poseer algo de su talento creativo. Si bien es posible que este fuera en parte fruto de su personalidad atormentada y compleja. Cierta dualidad debemos tener los géminis y en eso sí me reconozco. Tristeza y pesimismo; alegría y vitalidad.
John Cheever nunca fue feliz, porque quizás la felicidad no exista, cada uno la entendemos a nuestra manera. El alcohol, los conflictos familiares, los deseos frustrados y una sociedad hipócrita contribuyeron a unos relatos duros pero sinceros, dolorosos a la vez que esperanzadores, con final normalmente abierto, como para no cerrar del todo la puerta a la ilusión.

"Y sé que el sonido de la lluvia despertará a algunos amantes y que su sonido parecerá parte de esa fuerza que arrojó a uno en brazos del otro. Después, me siento en la cama y exclamo en voz alta, para mí mismo:
–¡Calor! ¡Amor! ¡Virtud! ¡Compasión! ¡Esplendor! ¡Bondad! ¡Sabiduría! ¡Belleza! –Se diría que las palabras tienen los colores de la tierra, y mientras las recito siento que mi esperanza crece, hasta que al fin me siento satisfecho y en paz con la noche."
                       "Una visión del mundo", John Cheever, The New Yorker, 1962

A lo mejor no es cierto que quiera parecerme a Cheever, que sólo sea la excusa para esta entrada del blog. Pero sí creo que se merece este regalo de cumpleaños.

sábado, 26 de mayo de 2012

IMAGINACIÓN

"Facultad del alma que representa las imágenes de las cosas reales" es una de las definiciones de imaginación, según el DRAE. Además, seguro que todos entienden qué es la imaginación, todos la tienen y todos saben usarla. Entonces, ¿por qué insultan nuestra capacidad y además hieren nuestra sensibilidad todos los días desde los medios de comunicación?

Considero, en mi humilde opinión, que informarnos no debe pasar por saturarnos de imágenes. En primer lugar, porque en muchas ocasiones tales reproducciones son ofensivas para los interesados; y en segundo lugar, porque nos anestesian, nos idiotizan y nos endurecen.
Seguramente es cierto que una imagen vale más que mil palabras. Sin embargo, a veces bastaría con el texto para hacernos una idea de lo que pasa. Al menos a mí me molesta y me afecta ver a diez personas colgadas en un puente por la violencia de los cárteles en México; ver inmigrantes muertos, abotargados por el agua, víctimas del último naufragio de una patera; o ver tirado en la carretera al accidentado del fin de semana, tan destrozado como su vehículo -por poner sólo tres ejemplos que ahora mismo se me ocurren.-

Sé que es indispensable el apoyo visual en la información, pero quizás este debería de ser más intuitivo. Nos dejamos tragar por una vorágine de morbo falsamente necesario. No sólo en la información sino también en los famosos reality shows. Cuanto más se vea, mejor. Cuanto más retorcido sea lo que se muestre, mejor. A mí, particularmente, no me interesa nada ver a personas que no conozco metiéndose mano o bañándose desnudos en un jacuzzi o comiendo gusanos en la selva. (Imágenes que suelo ver en las horas muertas en la peluquería, y de lo que hablaré detalladamente en otro momento.) Si me apetece esa temática, ahí están las películas, que al menos tienen un argumento la mayoría de las veces. Y también podemos tirar de nuestra propia vida, que con frecuencia es tan aburrida porque nos preocupamos más de la de los otros.

Por favor, no me salgan con que nadie me obliga a ver la tele -si no la veo-, con que los programas supuestamente educativos de documentales sobre animales también son violentos, con que tiene que haber de todo para todos los gustos. Afortunadamente, no somos animales, no necesitamos matar para sobrevivir, y si no nos acostumbraran a la basura, lo más seguro es que sabríamos distinguirla en cuanto la viéramos.

CDR

martes, 22 de mayo de 2012

CARLOS FUENTES

El pasado día 15 falleció Carlos Fuentes, escritor mexicano, referente en la literatura en lengua española. Una gran pérdida.
Para recordarlo, unas palabras suyas que, además, creo que son muy significativas en los tiempos que corren:

"No existe la libertad, sino la búsqueda de la libertad, y esa búsqueda es la que nos hace libres."

Sobre Carlos Fuentes, todo está dicho ya. Leerlo y valorarlo como literato, pensador e intelectual íntegro es el mejor homenaje que podemos hacerle.

CDR

lunes, 21 de mayo de 2012

HUELGA

La huelga no es porque nos bajen el sueldo, que también. La huelga no es porque vayamos a trabajar más horas en peores circunstancias, que también. La huelga no es por no dar clases en el mes de julio en condiciones infrahumanas, que también.
La huelga es por nuestra dignidad, porque es el único modo que tenemos de protestar y de reivindicar nuestros derechos. Puede que no consigamos nada, mañana no, pero al final tendrán que escucharnos. Porque somos muchos, más que ellos y tenemos razón. Nos sobran razones, en realidad, para estar cabreados con estos políticos de pacotilla que guían nuestros destinos con la misma consideración como si jugasen a un videojuego en el que no pierden nada. Pasan unos y otros, lo dejan todo hecho una pena y nadie les pide cuentas. Ahora tenemos que pagar nosotros. Si no cumplimos en nuestro trabajo, no cobramos, nos echan, pero a ellos no. Si no tenemos un buen currículum o aprobamos unas oposiciones, no nos contratan. Nos exigen continuamente formación, pero a ellos no.
¿De verdad no hay otra manera de arreglar esto? Debe de haberla y los gobernantes están ahí para encontrarla, no para fastidiarnos y hundirnos en la miseria, figurada y literalmente.
Si nuestro ministro de educación dice alegremente que subir la ratio en las clases no supone un cambio significativo, si los demás le corean que ciertamente las medidas en educación son justas y equilibradas, y no nos quejamos, parece que seamos idiotas, la verdad. Así que despertemos de esta desidia y no justifiquemos lo injustificable.
A la huelga, pues, por una educación pública y de calidad. Que está en serio peligro con docentes descontentos y clases saturadas.
CDR

jueves, 17 de mayo de 2012

CONFUSIONES

Los políticos aspiran a regir los asuntos públicos, pero se llenan los bolsillos privados.

La solidaridad nos compromete con la causa de otros, aunque es mejor que otros la practiquen.

El progreso es ir hacia adelante, pero ya hemos de mirar atrás para reconocerlo.

Las normas son obligaciones, aunque no es obligatorio cumplirlas.

Los perros no son personas, pero las personas sí son animales.

Los niños no son adultos, pero a veces los adultos se comportan como niños.

Los alumnos no son monstruos, aunque acuden a menudo a mis pesadillas.

CDR

miércoles, 16 de mayo de 2012

NUEVA GÉNESIS


El fin del mundo había llegado. La Fuerza creadora y dadora de vida, la Energía motora del Universo, llamada Dios, Alá, Buda… o nada, según la zona, o la elección de cada cual, se había cansado finalmente y había tomado la determinación. La Tierra le suplicaba. Y tuvo que elegir. Eligió a la especie humana. El gran error. Y es que no podía haber ido peor. Cruzadas. Guerras. Asesinatos. Humos contaminantes. Residuos tóxicos. Maldad. Envidia. Recalificación de terrenos. Y un largo etcétera. Imposible enumerar las múltiples causas que hicieron que la Fuerza (llamada así a partir de ahora) decidiera borrar del mapa a los hombres y todo lo que ellos habían creado. Así, literalmente. Como castillos de arena ante un vendaval, desaparecieron, convirtiéndose sin más en partículas que fueron a mezclarse con la tierra. Polvo eres y en polvo te convertirás. No quedó más que lo que hubo al principio: agua y tierra, piedra y arena, aire y sol, nubes y estrellas, animales y plantas. Después de tanto tiempo costaba acostumbrarse a esta nueva situación. Ya no se oía el barullo de los coches circulando; ya no se veía una espesa capa de humo cubriendo el ambiente; ya no se encontraban aglomeraciones por las calles que ya no existían… La Fuerza estaba triste. La Tierra empezó a regenerar sus pulmones con aire puro.

Qué haré ahora, pensaba la Fuerza. Este planeta que me salió tan bien, tan fecundo, tan bello, tan equilibrado… Y el ser humano parecía perfecto para habitarlo. ¿En qué me equivoqué? Los animales, las plantas, las montañas, los océanos, los desiertos, los ríos… todo se adapta a la Tierra, vive de ella y le aporta su vida, en la medida justa. ¿Por qué no así el hombre?

Y tal vez la Fuerza, ya escarmentada por millones de años, debería de haber dejado la Tierra tal como se quedó después de la abolición de la especie humana. Pero no. Desde el mismo instante en que la hizo desaparecer, ya estaba pensando en el modo de renovarla. El hombre había sido su creación consentida, la mimada de la familia, el ojito derecho. Le había salido mal, lo reconocía. Pero estaba convencida de que se podía arreglar. Empezó a pensar cómo.

Al atardecer del primer día, la Fuerza se expandió por todo el Universo y se concentró fuertemente para encontrar una solución. Cuando el sol caía y la Tierra se veía de color casi rojo, los mares se agitaron y el suelo tembló. Ninguna idea había surgido. Al amanecer del segundo día, todo parecía en calma, como si el tiempo hubiera quedado suspendido, como si la Fuerza se hubiera quedado transpuesta y se hubiera olvidado de insuflar su aire al movimiento del Universo. Al anochecer del tercer día, la quietud se rompió y empezó a llover con fuerza. Llovía y llovía sin parar, igual que si un llanto incontenible hubiera estallado en un corazón roto. El cuarto día, a la vista de que aquello no podía seguir así, la Tierra decidió hablar con la Fuerza, aunque conocido es que aún podían faltar al menos dos días para que aquello se resolviera. Quizás sería mejor dejar las cosas como están, sugirió la Tierra, no te esfuerces más en algo inútil. Yo te forjé y no estoy dispuesta a que me des consejos, sé que puedo conseguir una creación perfecta digna de mi energía y mi talento. La Fuerza no pretendía abandonar. Así, el quinto día se dedicó a revisar las propiedades de las especies vegetales y minerales de todos los planetas. Su aliento de gigante agitaba las plantas, removía los árboles y aspiraba el polvo astral; su mirada omnipotente atravesaba las capas terrestres para encontrar inspiración. Remolinos de arena y de agua, mezclados con lluvia de estrellas subían y bajaban en espirales imposibles como una danza de prodigiosa alquimia. Llegada ya la sexta jornada, inspeccionó la Fuerza a todos los animales, desde las amebas a los grandes mamíferos. Y extrajo lo mejor de cada uno de ellos para guardarlo en su seno.

La más absoluta calma llegó de repente y un gran rayo de luz atravesó el planeta. Surgieron entonces sobre el mar dos figuras casi transparentes que a medida que avanzaban hacia el suelo firme se consolidaban, hasta convertirse en una mujer y un hombre. Tal y como las personas que se habían conocido antes. La Tierra suspiró, otra vez lo mismo. Un furioso pensamiento la acalló, ahora será diferente. He insuflado en ellos la esencia de todos los seres de la Tierra y toda la energía del Universo. Los he creado iguales, ninguno se creerá superior al otro y sentirán todos los elementos de la naturaleza y del espacio como parte de ellos mismos. Su inteligencia, esta vez, les permitirá entender lo fundamental de la vida y prosperarán en armonía con su entorno.

El nuevo hombre y la nueva mujer, aturdidos al principio, iban saliendo de su letargo mientras fluía en su interior una especie de conocimiento antiguo, de origen desconocido para ellos, pero más y más revelador a cada segundo. Escientes de todos los secretos del Cosmos, pronto iniciaron un contacto inesperado con su Fuerza creadora. El enfrentamiento fue brutal, intelectual, silencioso. No puede ser, lamentó agotado, vacío, el demiurgo antes de desaparecer para siempre. Somos poderosos, el mundo es nuestro, fueron las primeras palabras de mujer y hombre, como un solo ente dual. Y ya no pararon de crear hasta bien entrada la noche del séptimo día. Nunca más habría descanso.

Todo lo que la Tierra había conocido en su larga existencia y mucho más apareció como por arte de magia. Estremeciéndose desde su núcleo pensó, ahora sí ha conseguido la Fuerza un ser a su imagen y semejanza.

CDR
           

lunes, 14 de mayo de 2012

CURIOSIDAD


Desde el primer día que empecé a dar clase, lo primero que hago cuando llego al aula es poner una frase en el extremo superior de la pizarra. Cuando me presento, les explico a mis alumnos que les voy a ofrecer un regalo de palabras y que no tienen que hacer nada con él, sólo recibirlo si quieren, copiarlo, o simplemente ignorarlo. Se trata de pensamientos de autores famosos, versos sueltos de poetas conocidos, fragmentos de alguna canción, etc. En definitiva, unas cuantas palabras que les inciten a pensar. Cada día. Siempre intento elegir citas significativas para ellos, adecuadas a su nivel. Pero aunque algunas veces no entiendan del todo qué significa lo escrito, es suficiente con que les sorprenda algún vocablo, algún sonido, algún recurso. Quizás les motive a buscar la poesía completa, a averiguar algo del autor o a reflexionar e indagar sobre el significado.

Cuando supe que había aprobado la oposición y que por fin se iba a realizar mi sueño de dar clase, se me ocurrió desarrollar este pequeño plan con la idea de que tuviera una repercusión favorable en la comprensión y en el conocimiento de palabras y conceptos. Considero que es imprescindible proporcionar expresión a nuestros niños y jóvenes para ayudarlos a ordenar sus emociones y sus pensamientos, y por lo tanto a ser más felices. Cerrados en su mundo inexpresivo, no pueden exteriorizar sus sentimientos y de este modo les es imposible compartirlos.

Pasados ya unos cuantos años con este proyecto en marcha -el cual me supone, voluntariamente, bastante trabajo adicional- sigo ilusionada, pero no tanto, la verdad. Sé que a muchos alumnos les gusta y supongo que a algunos los habré hecho pensar. Pero lo cierto es que, año tras año, percibo mayor apatía, mayor falta de curiosidad. Por cabezonería, seguiré con lo emprendido. Es posible que de las miles de semillas que tiramos al aire, alguna logre brotar.

Entre las numerosas frases que he atesorado buscando para mis clases -todas ellas muy reveladoras- mi preferida a día de hoy es:
"Enseñar a quien no tiene curiosidad por aprender es como sembrar un campo sin ararlo." (Richard Whately)
CDR

domingo, 13 de mayo de 2012

AMOR

"Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida." (Pablo Neruda)

En el último año he tenido la dicha de celebrar en mi familia unas bodas de oro y dos bodas de plata. Que no es poco mérito en los tiempos que corren.
Ver a mis padres después de más de cincuenta años juntos, mirándose con cariño y bailando con sus achaques a cuestas fue de las cosas más emocionantes que he vivido. También fue muy emotivo el hecho de que mi hermano y mi cuñada, y mi hermana y mi cuñado reafirmaran su amor, a pesar de las dificultades y los baches de una senda tan larga. Deseo a estas tres parejas que aún les quede mucho por caminar unidos.
Y también a las demás, que seguimos avanzando de la mano. Porque necesitamos al otro a nuestro lado, porque el amor da sentido a la vida.
Aún sin grandes celebraciones ni ceremonias, lo que importa es seguir queriéndose cada día, alimentando el fuego, olvidando los malos momentos. Pero reconozco que reunirnos para festejar algo tan bonito echa abajo mi reticencia a los grandes eventos.

CDR

jueves, 10 de mayo de 2012

PARADOJA

La vida es una gran paradoja. Tan bella y tan dura a la vez. A veces te quita y a veces te da. Quisiéramos en ocasiones desaparecer y sin embargo anhelamos vivir desesperadamente. Quienes nos hacen felices nos atan sin remedio al sufrimiento. Y aquello que necesitamos nos impide ser libres de verdad.
Llegamos a esta vida con dolor y con gran pesar la dejamos. Entre tanto, la mayor felicidad es posible.
Por eso, sí, vale la pena la vida. Aunque de vez en cuando dañe demasiado.

Dolor de ser
y de dejar de ser.
Dolor de tener
y de no tener.
Dolor de cabeza
y de corazón.
Dolor dentro
y fuera de la piel.
Dolor y amor,
negro y color.
Dolor de saber
y de no entender.

CDR

miércoles, 9 de mayo de 2012

PICAR ENTRE HORAS

Sigo una dieta muy estricta. Pero nadie lo sabe. Quienes me conocen creen que engullo todo aquello que cae en mis manos, y se equivocan. Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es que, con el tiempo, me he convertido en un as del disimulo. Hay cosas que no despiertan en mí el más mínimo interés y cuando alguien me ofrece una de estas, hago como que la saboreo con deleite.

Mi despensa es muy selecta. Solo en casa disfruto verdaderamente de mis platos favoritos. Sin atender a los dictados de la moda, sin escuchar recomendaciones de inexpertos en la materia. Aprecio a mis amigos, pero por sus otras muchas virtudes.

Qué exagerado, dirán ustedes. Y puede que tengan razón. Sin embargo, para eso soy libre, digo yo. No faltaba más que uno no pudiera tener un criterio propio -creado a base de mucho probar, eso sí- y elegir los libros que le vengan en gana. Ya ven, soy un sibarita de la lectura.

Cuando me salgo de mi régimen, lo considero picar entre horas.

CDR

martes, 8 de mayo de 2012

90 - 60 - 90


Todas las mañanas se miraba en el espejo. Ese que su padre le puso en el armario cuando era una niña coqueta a la que le gustaba hacer poses y verse de pies a cabeza. Pero ahora todo era diferente. Su reflejo le causaba espanto y le entraban ganas de romper el cristal en mil pedazos. ¿Y qué cambiaría eso? Ella seguiría teniendo ese cuerpo que detestaba.

Su madre le decía todos los días que estaba muy bien, proporcionada, lo llamaba. Sus amigas envidiaban sus curvas y los chicos afirmaban la teoría con el deseo prendido en sus ojos cuando la miraban. Todo eso desde fuera. Sin embargo, Marta acumulaba en su interior inseguridad, odio y menosprecio. No era feliz, no podía seguir así. Ocultando sus formas con ropa amplia, escondiendo la comida, mintiendo, engañándose.

Esa mañana, después de ducharse, Marta sacó del primer cajón de su mesita un bote de pastillas que había cogido del botiquín de su madre. Sabía que eran sedantes para esos ataques que sufría cada vez más a menudo. Eran fuertes. Pero no escatimaría la dosis. Echó un puñado en la mano. Y, delante del espejo, se las tragó bebiendo un gran vaso de agua. Miró por última vez el destello de su imagen y se recostó en la cama a esperar. Poco a poco, un letargo mezclado con angustia empezó a invadirla mientras pensaba que quizás las medidas perfectas no existan. Puede que todo esté dentro de nuestra cabeza.
CDR

lunes, 7 de mayo de 2012

TÉRMINO MEDIO

Como profesora que soy, echo de menos en mis alumnos y alumnas el valor del esfuerzo. No hace tantos años que yo estaba en su lugar y recuerdo que mi prioridad absoluta era estudiar para conseguir mi objetivo: aprobar. No quiere decir que no saliese y me divirtiese, sino que si lo hacía después le echaba más horas. Había tiempo para todo con organización, voluntad y trabajo.
Sin embargo, hoy en día, en general, la juventud que nos encontramos en las aulas tiene una lista de preferencias en la cual el estudio ocupa un lugar muy bajo. Chicos y chicas de segundo de Bachillerato que quieren aprobar, claro, pero a costa de nada. No pueden prescindir de su tiempo de café, peluquería, redes sociales, diversión, relax... y el trabajo del instituto es su mínima ocupación. Ya pasan bastantes horas en clase, escuchando nuestros rollos y asimilando cosas que, según su opinión, no les sirven para nada práctico. Como si formarse no fuese una inversión de futuro.
Me ha dado hoy por reflexionar sobre esto al hilo de una noticia que me ha dejado estupefacta. En un instituto de China -país caracterizado por el esfuerzo desorbitado que se les exige a los estudiantes, líder en suicidios de jóvenes- se les suministra a los alumnos aminoácidos, vía intravenosa, para que se mantengan espabilados en sus horas de preparación para el examen de ingreso en la Universidad (Gao Kao). Afortunadamente, este hecho ha suscitado numerosas críticas en la sociedad y se ha calificado de "caso extremo y raro". Pero hemos de reconocer que China inculca en su juventud un afán de competitividad asociado al prestigio e incluso al honor, que desemboca en personas altamente cualificadas. Si logran contarlo.
Y yo me pregunto, ¿no habrá un término medio?

CDR

domingo, 6 de mayo de 2012

NECESIDADES

Nos creamos necesidades que nos impiden ser felices. Si pensamos fríamente qué precisamos para vivir nos daremos cuenta de que no es tanto. Pero en estos tiempos parece que la felicidad y la satisfacción se miden por la cantidad de cosas que poseemos. Tener, tener y tener. Cosas, casas, siempre más que el otro, que nos atan sin darnos cuenta a una vida de complicaciones. Y, por supuesto, aparentar.
Quizás esta crisis nos haga reflexionar y volver a cierta austeridad, que no significa miseria sino simplemente dignidad y verdadero bienestar. Que el peso de nuestras posesiones no nos aplaste.
Está claro que necesitamos muchísimas cosas para nuestra comodidad, sin embargo, también hay otras muchas que son accesorias y prescindibles. Y no digo esto apuntando con mi dedo acusador. Seguro que yo soy la primera en caer en esta espiral. Por eso a veces me da por recapacitar y siento ganas de nadar contracorriente y salir de ella.
Me quedo con estas palabras de Lope de Vega:
"Viviendo todo falta, muriendo todo sobra".

CDR

jueves, 3 de mayo de 2012

OÍR VOCES

Dices que oyes voces en tu cabeza y que no te dejan tranquila. Dices que hablas con ellas. ¿Y por qué no hablas con nosotros? Me gustaría saber qué esperas conseguir con todo este tinglado. No te das cuenta de que estás perdiendo parte de tu vida. ¿O es eso lo que quieres? Todos tenemos problemas y oímos voces, ¿sabes? Eso es lo que tú no te crees, piensas que eres única. La única que sufre por su cuerpo, porque no consigue lo que espera, porque no encuentra su lugar. Pero nuestras voces interiores las acallamos todos como podemos, porque si no ellas pueden contigo. Y hacemos oídos sordos e intentamos vivir la vida lo mejor que sabemos y nos vamos equivocando y entre error y error somos felices.
Ojalá no esperes más, hasta que pierdas lo que tienes para valorarlo. Entonces verás que era mucho. Seguro que sabes que el tiempo no vuelve atrás. Por si acaso, te lo recuerdo con unos versos: Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde; el poema se titula “Nunca volveré a ser joven” y es de Jaime Gil de Biedma. Estas voces son las que tienes que meter en tu cabeza, la de los poetas, la de los escritores que cuentan una y otra vez lo que tú crees haber inventado: la soledad, el miedo, la tristeza, la inseguridad... En los libros encontrarás todo lo que buscas. Y en las personas que te rodeamos, las de carne y hueso. Con voluntad de ayudarte. ¿Por qué no nos escuchas? Oír voces no es un problema, como todo, si tú sabes manejarlo.
CDR

miércoles, 2 de mayo de 2012

A SOLAS CON LA CAFETERA

Ella lo había abandonado. Así, sin más. Una sólida relación de tres años, convivencia incluida, se esfumaba de pronto sin motivo aparente. Le dijo que no podía soportar más su egoísmo. Que el tiempo de sus abuelas y madres ya había pasado y que no tenía por qué soportarlo. De un día para otro le soltó eso y se largó dando un portazo.
Maldita sea. Y ahora estaba allí intentando seguir con su vida. Sólo quería desayunar. Pero, ¿cómo demonios se utiliza el cacharro este?

CDR

martes, 1 de mayo de 2012

SOL Y PLAYA

Es un lujo disponer de tiempo y de buena compañía para pasar una jornada tranquila en un entorno privilegiado. A veces pensamos que hacen falta grandes cosas para ser felices y no valoramos en su justa medida la suerte que tenemos.
Hoy ha sido para mí un día suave, sosegado y balsámico. Un día de sol y playa, que no tiene por qué significar sombrilla, agobio y arena pegajosa. En un primero de mayo en que el sol por fin nos ha regalado su presencia y ha atemperado el ambiente, buena comida, paseo por la orilla del mar y charla amena. ¿Qué más se puede pedir?

                                                                                        San Juan de los Terreros (Almería)
CDR