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jueves, 9 de agosto de 2012

MANOS NEGRAS

Después de ver la película 14 kilómetros (2007), de Gerardo Olivares, ha quedado grabada en mi retina la imagen de las manos de los protagonistas, Buba y Violeta, enlazadas, antes de rendirse exhaustos debajo de unas acacias en el desierto. Un desierto que tuvieron que cruzar desde el sur de Níger hasta llegar, con muchísimas dificultades, a Marruecos para intentar pasar a España. Unas manos negras que me hicieron pensar en qué se diferencian de las nuestras. Qué nos separa a los seres humanos aparte de las distancias y los prejuicios, pues las ilusiones, las tristezas y alegrías son las mismas. Y, como apunta Rosa Montero al final del largometraje: "no hay muro capaz de contener los sueños."

Esos 14 kilómetros son los últimos, los que separan Europa de África, pero además la película nos muestra el largo y duro camino que tienen que recorrer los inmigrantes antes de llegar a las costas en que embarcarán, hacinados, en las pateras que vemos llegar en los informativos. Asimismo también se trata la corrupción policial y el negocio clandestino y sin escrúpulos de aquellos que se lucran con la inmigración ilegal, aprovechándose de la esperanza de las personas. Vean si no la grandísima paradoja, a modo de falacia, que expresa un traficante pidiéndole a Buba más dinero -después de haberle dado más de 700€- por el viaje en "una patera digna de un rey." Y por si esto fuera poco para reflexionar, mientras los protagonistas permanecen en el desierto del Sáhara, auxiliados por una familia de Tuaregs, se lanza la idea de que el futuro está en África, que en lugar de utilizar tanto esfuerzo y dinero para salir de allí, sus gentes deberían invertir eso mismo en hacer prosperar el continente.

Gerardo Olivares, experto en documentales, nos ofrece en esta película -digna merecedora de la Espiga de Oro en la 52 Semana Internacional de Cine (SEMINCI) de Valladolid- una mezcla entre la ficción del cine y la realidad del género documental, porque trabaja con personas que no son actores y nos acerca a la verdad del drama de la inmigración, centrándose además en la belleza de África y en el carácter de sus gentes. Su acierto, haber conseguido llegar a las salas de cine y que al menos, a poco sensibles que seamos, nos concienciemos siquiera por un momento con este problema que no ocupa tanto espacio como la economía o la política, pero que es uno de los más graves en la actualidad.

CDR

1 comentario:

  1. Manos enlazadas que dan un sentido enternecedor y a su vez dramático a esta película.
    Tati.

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