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miércoles, 21 de noviembre de 2012

CRISTALES DE COLORES

A veces veo la vida a través de un cristal color de rosa. Entonces todo parece fácil, el lado bueno de las cosas se muestra evidente y cercano, el camino parece accesible y mullido como una alfombra de terciopelo. Los inconvenientes se difuminan tiñendo mi alrededor de cálidos colores. Nada se me antoja imposible cuando tengo los ojos de vidrio rosado.

Mas, sin saber cómo, otros días el cristal de mi visión se torna oscuro, con tintes grises que cubren de sombras mis buenos presagios. Lo mismo que ayer resultaba sencillo y cómodo, hoy supone un escollo elevado. No sale el sol en estos días aunque no haya nubes cubriendo el cielo, pues los nimbos de la mente descargan siempre aunque afuera no llueva.

Si anhelo tener esperanza, me aferro al cristal verde de la vida. Aquel que presenta armonía y equilibrio, color de la naturaleza, de un espeso bosque verdecido. Necesito tranquilidad, olvidarme de todo y salir de la negrura de mis pensamientos. No es el color de los hospitales, es el tono del bienestar, la medicina espiritual para un ánimo dolorido. Crecer y expandirse significa el verde para mí.

Quizá debería probar otros cristales, a mirar el mundo por un vidrio azulado, intentar la frescura del cielo y del mar, sentir cómo fluye la inspiración desde las alturas o las profundidades. Azul dicen que es frío, también es el color de los amigos. Y el amarillo, pigmento olvidado, quisiera por él observar e impregnarme de su energía y creatividad. Ácido como los limones, atractivo, alegre y juvenil, no vendría mal un cristal gualdo para la vida.

O tal vez prefiera que un arcoíris cubra mis pupilas, cristales de colores que me impidan ver la maldad, pintar el egoísmo, maquillar la envidia, la cobardía, la intolerancia, la terquedad.

Cuesta cambiar el prisma del cristal con que se mira, depende de la situación, de la realidad que nos cobija, pero hay que afanarse por ampliar la gama de nuestra paleta de colores. Al menos yo no quiero ver en blanco y negro.



¡Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida!
(R. Tagore)







CDR





4 comentarios:

  1. Siempre existe un color al que aferrarse o con el que disfrutar, sin duda alguna.
    Pmd.

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  2. Me gusta la variedad de colores, pero no sé por qué me quedaría siempre con el blanco. De cualquier manera, si el arcoíris impidiera ver todas las cosas negativas, me lo quedo, me hará más falta.
    Tati.

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    Respuestas
    1. A mí también me encanta el blanco, más que color, luminosidad plena. Creo que mirar a través de un cristal blanco nos proporcionaría frescura, paz, sosiego y optimismo.

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  3. creo que todos los colores tienen un significado pero para mi el color blanco refleja la esencia de esa persona y también refleja la solidaridad que creo que todos deberíamos tener en algunas cosas

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