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jueves, 22 de noviembre de 2012

DÍA DE...

Como tenemos 365 días en el año, da para alojar numerosos motivos que marcan nuestro calendario. Aunque no nos enteremos de la mayoría de ellos, cada día es el día de... algo. Dígase la lepra, la no violencia, el cáncer, el trasplante, el riñón, la espina bífida, la voz, las familias, la mujer, el niño, la alimentación, los sin techo, la solidaridad con el pueblo palestino, África, etc.

Todas estas causas y otras muchas que se conmemoran son sin duda justas y dignas de tener un día a ellas dedicado. La lástima es que este hecho habla de la cantidad de problemas que quedan por resolver, la cantidad de colectivos que quedan por atender, la cantidad de cosas, en fin, que faltan por recordar en nuestra sociedad.

Qué maravilloso sería que todos los días fueran iguales, para todos los habitantes del mundo, sin importar su color de piel, su estatus social, su edad, su trabajo, su país, que todas las enfermedades se considerasen importantes, que todos los valores prevalecieran sobre las cosas inútiles y mezquinas...

Sería estupendo que no tuviésemos que recordar hoy la importancia del agua, mañana los derechos humanos, dentro de tres días a los inmigrantes y después el dolor, la solidaridad o al donante de sangre.

En nuestra ajetreada vida necesitamos que nos mencionen continuamente qué cosas son importantes. Porque si no, sumidos en nuestros problemas, somos ajenos por completo a aquello que no nos afecta.

¿Estoy, por tanto, en contra de los días de...? En realidad creo que sí. Pues tanto esos días empalagosos, comerciales, imitados, que detesto, como aquellos más cabales y justificados, parecen pequeñas gotas dosificadas de una medicina para hacernos inmunes a los grandes asuntos de este mundo actual nuestro. Los primeros porque embotan nuestro entendimiento haciéndonos creer que debemos comprar cosas, disfrazarnos, comer esto o lo otro. Los segundos, porque oímos en el noticiario "hoy es el día internacional para la tolerancia", por ejemplo, y acallamos nuestra conciencia con la música de fondo de la presentadora explicándolo en el breve tiempo de una cuña periodística. Mañana, será el día de otra cosa.

CDR  

3 comentarios:

  1. No necesito hacerme la pregunta. Hace tiempo que estoy radicalmente en contra de "los días de..."
    Tati.

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  2. ¿No parece que hay ya muchos días de...? ¿Siempre ha sido así? o, caso ¿hemos perdido las noción de las cosas?
    Pmd.

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  3. Me encanta saber que no soy la única que está hasta las narices de "días de ...", principalmente porque todos los días son, o deberían de ser, días de todo. Lo que nos lleva a lo de siempre: educar. Con una buena educación no tendríamos que celebrar el día de ..., no existiría.

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