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lunes, 14 de enero de 2013

ETIMOLOGÍA

Normalmente sabemos qué significan las palabras que utilizamos, o eso creemos. Si tenemos alguna duda, consultamos el diccionario, acto cada vez menos frecuente pero que algunos aún practicamos. Sin embargo, con todo y con eso, la mayoría de las palabras esconden algún significado remoto, que ya no se usa, que ha ido evolucionando con el paso del tiempo, que no deja pista alguna en muchas ocasiones y que oculta siempre una interesante historia. Para desvelar estos misterios está la Etimología, especialidad lingüística que estudia el origen de las palabras. La propia etimología del término lo explica: étymos (verdadero) y logos (palabra), ambas raíces del griego.

Por ejemplo ¿qué tiene que ver un candidato con el color blanco? Para nosotros la palabra se refiere a una persona que pretende un cargo, político o de otro tipo. Pues resulta que la voz latina candidatus viene de candidus, que significa "blanco". Efectivamente, en Roma, aquellos que optaban a un cargo vestían una toga blanca que los distinguía de los demás. De ahí que incluso el DRAE recoja una tercera acepción, en el español de Hispanoamérica, que significa "persona cándida, que se deja engañar". Es conocida la connotación positiva que tiene el color blanco para la candidez o la inocencia.

Otro ejemplo: ¿por qué entendemos como avieso y malintencionado a alguien siniestro cuando en realidad etimológicamente significa "izquierdo"? Decimos la mano derecha (del latín dexter) pero no nombramos a la mano siniestra (del latín sinister). Históricamente, sobre todo en la época medieval, se entendía como maligno todo aquello que se salía de la norma. Se estimaba entonces como "normal" el uso diestro de la mano para escribir, considerándose como un signo diabólico la habilidad con la izquierda. No hace tantos años, en los colegios aún se ataba a los niños zurdos la mano izquierda a la espalda para que tuvieran que utilizar la otra, como debía ser lo natural.

Y uno más: ¿no es curioso que un signo zodiacal se llame cáncer, esté representado por un cangrejo, y sea hoy una enfermedad tan temida? Se conoce como zodíaco a la faja celeste por el centro de la cual pasa la Eclíptica. Su origen etimológico es griego y significa "círculo de animales". Por su parte, la palabra cangrejo resulta ser el diminutivo de cangro, nombre del mismo animal, que viene del latín cáncer. Y el griego kárkinos (también cangrejo), adoptó el significado de "tenaza, instrumento de tortura" y de ahí pasaría a ser el nombre de la enfermedad, que imitó el latín. Ilustrativa denominación, por desgracia.

Esta entrada podría ser interminable, pero la cerramos aquí con la esperanza de haber picado su curiosidad. Al menos, quizá ahora se paren a pensar de vez en cuando que las palabras que pronuncian o escriben muy probablemente no significan hoy lo que significaron cuando nacieron.

La gran joya sobre este tema es el gran diccionario etimológico de Joan Corominas y José Antonio Pascual, en seis volúmenes. Aunque existe una versión abreviada, perfectamente accesible, que todo amante de las palabras debería tener en sus estanterías. (Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, Joan Corominas, Gredos.)

CDR

2 comentarios:

  1. Hoy mismo, les hablaba a mis alumnos de 2º de bachillerato del maravilloso concepto de las palabras, de su origen, de su etimología, de la pena de no tener una formación latina (clásica) tan necesaria porque el lenguaje en su expresión cotidiana, lo es todo: conocimiento y sabiduría.
    Pmd.

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  2. Me recuerda a la asignatura de Historia de la Lengua, que estudiábamos en Granada, muy difícil de aprobar, pero maravillosa en su contenido.
    Tati.

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