Páginas vistas en total

lunes, 18 de marzo de 2013

TREINTA AÑOS

El acento sureño y el origen de su familia le valieron a Thomas Lanier William el pseudónimo de “Tennesse”. Y es cierto que el sur de Estados Unidos está muy bien representado en la obra de este excepcional escritor norteamericano.

Nació el 26 de marzo de 1911 en Columbus (Mississippi), el segundo de tres hermanos, en el seno de una familia de clase media. Estuvo muy unido a su hermana Rose, quien tenía problemas mentales que derivaron en una complicada operación cerebral que la dejó incapacitada para siempre. William nunca perdonó a sus padres por este hecho. Se conjetura que esta vivencia desencadenó su alcoholismo, lo cual no influyó en su talento literario, sino más bien al contrario, como suele ocurrir con los genios, almas atormentadas.

Sus obras son muy conocidas en parte gracias a su traslación a la gran pantalla. Dos de las más afamadas, merecedoras ambas del Premio Pulitzer de teatro, son Un tranvía llamado deseo, adaptada al cine en 1952, y La gata sobre el tejado de zinc caliente, en 1958, en sus primeras versiones.

Aunque es reconocido como dramaturgo, Tennessee Williams también escribió algunas novelas, cuentos e incluso hizo puntuales incursiones en la poesía. En general, su obra se basa en la oposición entre el individuo y la sociedad, concretándose esta en personajes casi arquetípicos, para analizar, en el fondo, una contraposición más amplia: los hipócritas que aceptan las convenciones sociales y los rebeldes, maginados por ello. Como telón de fondo, la violencia, la sexualidad reprimida y la soledad, que él tan bien conocía.

Williams pasó a lo largo de su vida duras etapas, aletargado por el alcohol y los somníferos, hundido por las críticas adversas. Su supuesta homosexualidad y su fallecimiento el 25 de febrero de 1983 en extrañas circunstancias alimentan la leyenda de este autor, como todos los grandes artistas la tienen.

“La muerte es un instante, la vida muchos.”

CDR

2 comentarios:

  1. Me quedo con la cita.
    Tati.

    ResponderEliminar
  2. Tennessee Williams, figura del arte literario universal. Irrepetible por la psicología de sus personajes. Buena entrada.
    Pmd.

    ResponderEliminar