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miércoles, 1 de mayo de 2013

NO SOMOS ISLAS

He elegido hoy este tópico como título para resumir el mensaje de una curiosa película que he tenido oportunidad de ver, Un cuento chino (2011), una coproducción hispano-argentina, protagonizada por Ricardo Darín. Se trata de una comedia dramática en la que el director, Sebastián Borensztein, traza personajes muy humanos y perfila una sonrisa en el espectador, pues la difícil situación se palantea sin melodrama. Esta película nos habla de la necesidad del afecto. No podemos vivir aislados, ni física ni emocionalmente.

Jun (Huang Sheng Huang) está a punto de declararse a su novia cuando una vaca cae del cielo y la mata. Todo puede pasar. Deshecho, el muchacho viaja a Argentina para encontrar consuelo en la figura de su tío, único pariente vivo que le queda. Pero el destino le abandonará a la suerte que decida Roberto (Ricardo Darín), un malhumorado pero noble ferretero bonaerense, que lo encuentra tras sufrir un atraco y ser arrojado de un taxi, sin documentación alguna. Nadie quiere hacerse cargo de él, ni la policía, ni la embajada, y Jun no habla ni palabra en español, al igual que Roberto no domina precisamente el chino.

Sin saber qué hacer, Roberto se lleva a Jun a su casa, el tiempo pasa y no hay forma de solucionar el problema. Pronto se da la confontración entre dos seres tan alejados, conflicto que se desarrolla de forma fluida, en tono cómico y humano, acertadamente apoyado además por el aspecto técnico: genial banda sonora y magnífica fortografía, que expresan muy bien, sobre todo, el cambiante ánimo del personaje principal. Ambos personajes se irán haciendo más interesantes a medida que se conoce su pasado. Y se ganan el afecto del espectador, a pesar de su carácter huraño, uno, por su desamparo y sumisión, el otro. Jun se rinde ante quien lo acoge, aparentemente porque no le queda más remedio. Pero los dos, en el fondo, al final, se necesitan. Como todos.

Además del argumento que vertebra la película, no obvia el director la autocrítica social e institucional, algo común en la filmografía argentina. Una propuesta agradable, lúdica y con mensaje para estos días, u otros, de asueto.

CDR

1 comentario:

  1. Estupenda peli que vi hace algunos meses y recuerdo agradablemente; sin duda, Darín es un genio y el personaje chino lo acompaña magistralmente. Luego la historia deja un poso para los tiempos actuales.
    Buena entrada.
    Pmd.

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