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lunes, 17 de junio de 2013

MUCHO OJO (I)

Sabido es que al órgano de la vista se le llama ojo. Tenemos un par. Los cíclopes solo uno.

Tan valiosos son que podemos usarlos como expresión del gran cariño que sentimos hacia alguien. Mis ojos. Más literalmente lo hará quien, efectivamente, no vea bien y otra persona sea sus ojos.

Puede que no estemos muy bien de la vista, pero aún así nos dirán que tenemos buen ojo si poseemos una aptitud singular para apreciar certera y fácilmente las circunstancias que concurren en algún caso o para calcular magnitudes. Si lo que calculamos son aspectos más intangibles, entonces lo nuestro es ojo clínico. El que precisamente deben tener los médicos para diagnosticar lo que nos ocurre a partir de una sintomatología dada. Que no es lo mismo que ojo de boticario, lugar seguro en las boticas para guardar estupefacientes y ciertos medicamentos.

Algo de eso podemos necesitar si nos encontramos con un ojo a la funerala. Hemos recibido un buen golpe.

Esperemos que no haya sido nada y no quedemos con ojos de bitoque, de mirar atravesado.

¡Ojo!, interjección que se pone como señal al margen de manuscritos o impresos para llamar la atención hacia algo.

Por un mecanismo semántico de metáfora antropomórfica, al agujero que tiene la aguja para que pase el hilo también se le conoce como ojo. Lo mismo ocurre con el espacio entre dos estribos o pilas de un puente. O con cada uno de los anillos de la tijera en los que entran los dedos. Son solo algunos ejemplos. Es evidente la semejanza.

Y otros tipos de ojo son los inspirados en los animales: ojo de buey, por donde entra la luz del exterior; ojo de besugo, medio vuelto; ojo de gallo (o de pollo), dolorosa dureza entre los dedos de los pies; ojo de gato, piedra de color amarillo con una veta negra; ojo de tigre, ágata similar a la anterior pero más valiosa; ojo de perdiz, complicada labor de pasamanería; ojos de carnero degollado...

Mucho ojo, esta entrada acaba aquí, pero da para más.

CDR

2 comentarios:

  1. ¡Pues, sí que hay que tener mucho ojo...!
    Pmd.

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  2. Ojo con esta géminis atítipa. Dará mucho que hablar, estoy segura.
    Tati.

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