Páginas vistas en total

jueves, 26 de diciembre de 2013

EL AMOR Y LA FELICIDAD

En estos días, seguro que tienen algún hueco extra para leer. Tardes de viento y frío como la de hoy son propicias para coger un libro, evadirse entre sus páginas de la vorágine navideña, y hasta dejar reposar mientras el estómago de los dulces que acechan en las bandejas que nunca se recogen.

La propuesta de hoy es:

Milena Agus (Génova, 1959) compagina su labor docente en un instituto con el ejercicio de la escritura, actividad con la que ha obtenido clamorosos éxitos, especialmente con Mal de piedras (2006). Pero es La imperfección del amor (2010) la que hoy recomiendo, un relato sencillo por su brevedad aunque complejo en contenido, ya que en él se exponen temas tan amplios y complicados como la femineidad y las relaciones personales, desde el sexo hasta el amor, para llevarnos finalmente a entender la ironía de la vida.

Situada en la Cerdeña actual, cuenta la historia de tres hermanas de la burguesía venida a menos que sólo han podido conservar tres apartamentos del palacete que han heredado. Cada una tiene una personalidad independiente y diferente a las otras, y cada cual tiene sus sueños y sus aspiraciones, que giran, en realidad, sobre el mismo eje: el amor. Noemi es la hermana mayor, empeñada en recuperar el patrimonio familiar, abogada de éxito pero frustrada en lo amoroso, es la típica solterona; el orden de su vida se verá tambaleado por la aparición del pastor Elías, con quien comparte la pasión por coleccionar piezas de porcelana y vive un bucólico romance. Maddalena, la mediana, es una diosa del sexo, viviéndolo plenamente con su esposo Salvatore; son exquisitos los pasajes eróticos de los encuentros conyugales. Sin embargo, este frenesí sexual parece impedir la máxima ilusión de ella, que es concebir un hijo. En cuanto a la hermana pequeña, nombrada como la “Condesa de mantequilla”, aludiendo a su pusilanimidad, dedica su tiempo y su escaso dinero a ayudar a los necesitados, mientras cuida de su apocado hijo Carlino; la aparición de un vecino misterioso al otro lado del muro del jardín pondrá algo de color en su apagada vida. Completa esta escasa galería de personajes la tata, quien se ha ocupado de ellas desde niñas y acabará siendo una carga más. Personajes todos ellos muy humanos y cálidos.

Así, con este exiguo material, Milena Agus consigue plasmar todas las posibilidades del amor y evidenciar su imperfección. Mezclando la realidad con un fuerte componente onírico y con rasgos que nos recuerdan a los cuentos clásicos, la autora italiana nos transporta a un mundo adulto donde se combinan el encanto y el desencanto a partes iguales, de manera que no somos capaces de dictar un veredicto. Simplemente, reflexionamos sobre la felicidad y sobre el amor. Utiliza la autora italiana un lenguaje sencillo, claro pero intenso, sobre todo en sus magníficas descripciones, en una historia narrada de tirón, sin ambages y que nos deja con ganas de más.
Feliz lectura.
CDR

1 comentario: