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sábado, 15 de febrero de 2014

30 AÑOS

El pasado día 12 se cumplieron treinta años de la muerte de unos de los escritores más originales y geniales en lengua española, el argentino Julio Cortázar. Poco podríamos decir de él aquí que no se haya dicho ya, pues tanto su escritura como su personalidad han sido objeto de numerosos análisis y estudios.

Leer su magnífica y variada obra, además de un homenaje, es un regalo que nos podemos hacer a nosotros mismos. Este aniversario supone una buena excusa para acercarnos a sus letras, pero Julio Cortázar no tiene tiempo, ni lugar, ni ocasión, es un autor eterno, infinito.

Aquí tienen algunos de sus textos; no lo dejen escapar:

Inicio de Rayuela (1963), una de sus obras más emblemáticas:

¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Ars, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.

De algunos de sus relatos:

(...) No estaba recocida, pero en cambio no tenía gusto a nada. Si en ese momento hubiera sido capaz de preguntarle a Laura por qué había ido a la estación, tal vez el café hubiese recobrado el sabor, o el cigarrillo. Pero Laura no se había movido de casa en todo el día, lo dijo como si necesitara mentir o esperara que él hiciera un comentario burlón sobre la fecha, las manías lamentables de mamá. Revolviendo el café, de codos sobre el mantel, dejó pasar una vez más el momento. La mentira de Laura ya no importaba, una más entre tantos besos ajenos, tantos silencios donde todo era Nico, donde no había nada en ella o en él que no fuera Nico. ¿Por qué (no era una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) no poner un tercer cubierto en la mesa? ¿Por qué no irse, por qué no cerrar el puño y estrellarlo en esa cara triste y sufrida que el humo del cigarrillo deformaba, hacía ir y venir como entre dos aguas, parecía llenar poco a poco de odio como si fuera la cara misma de mamá? (...) "Cartas de mamá"

(...) Dijiste "Me da pena, sabes, y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos.Tuve que doblarte los brazos, murmurar un un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado. Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel,que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada. (...) "Tu más profunda piel"

Nunca se sabrá cómo hay que contar esto, si en primera persona, en segunda, usando la tercera del plural o inventando continuamente formas que no servirán de nada.Si se pudiera decir: yo vieron subir la luna, o: nos me duele el fondo de los ojos, y sobre todo así: tú la mujer rubia eran las nubes que siguen corriendo delante de mis tus sus nuestros vuestros rostros. Qué diablos. (...) "Las babas del diablo"

Significados inauditos:

Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman,
se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son. ("Amor 77")

Poemas increíbles:

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes
de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza
de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y
cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas
precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te
dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese
pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre en
una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.


("Te amo por ceja")

Apasionado de las letras, mente lúcida e irrepetible. 

"Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo."

CDR

2 comentarios:

  1. A muchos lectores no les gusta Cortázar, y eso es comprensible, el mundo está lleno de gustos y variados, pero nadie le quitaré le mérito de un puñado de excelentes relatos; es decir, magistrales.
    Pmd.

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  2. Un grande de los grandes. Muy buena y merecida entrada.
    Tati.

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