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lunes, 10 de marzo de 2014

PUENTES

Puente es una palabra polisémica donde las haya; del latín pons, pontis, veremos que da mucho juego:

Ya saben, directamente de los romanos: construcción de piedra, ladrillo, madera, hierro, hormigón, etc., que se construye y forma sobre los ríos, fosos y otros sitios, para poder pasarlos.

Y por asimilación, suelo que se hace poniendo tablas sobre barcas, odres u otros cuerpos flotantes, para pasar un río.

En el léxico marítimo, es un puente la plataforma estrecha y con baranda que, colocada a cierta altura sobre la cubierta, va de banda a banda, y desde la cual puede el oficial de guardia comunicar sus órdenes a los diferentes puntos del buque.

Tampoco es difícil encontrar la similitud con la pieza metálica, a veces de oro, que usan los dentistas para sujetar en los dientes naturales los artificiales.

O con la curva o arco de la parte interior de la planta del pie.

O con la pieza central de la montura de las gafas que une los dos cristales.

E incluso con la conexión con la que se establece la continuidad de un circuito eléctrico interrumpido.

Y por supuesto, no olvidemos el puente más deseado: día o serie de días que entre dos festivos o sumándose a uno festivo se aprovechan para vacación. ¿A quién no le gusta hacer puente?

Que no es lo mismo que hacer el puente, ejercicio gimnástico consistente en arquear el cuerpo hacia atrás de modo que descanse sobre manos y pies. Esto da más pereza.

Por otra parte, las expresiones con la palabra también son numerosas:

La comunicación frecuente y continua que, por medio de aviones, se establece entre dos lugares para facilitar el desplazamiento de personas y mercancías del uno al otro se llama puente aéreo.

El puente cerril es aquel que es estrecho y sirve para pasar el ganado suelto.

Desafiando las leyes de la gravedad, tenemos el puente colgante, sostenido por cables o por cadenas de hierro. Y con ingenio se creó el puente levadizo, que en los antiguos castillos se ponía sobre el foso y podía levantarse por medio de poleas y cuerdas o cadenas para impedir la entrada a la fortaleza. ¿Y saben que calar el puente significa bajar o echar el puente levadizo para que se pueda bajar por él?

Coloquialmente, a la dificultad que se encuentra en una ciencia u otra cosa, y quita el ánimo para pasar adelante se denomina puente de los asnos. Se llama así regularmente al quis vel qui en la gramática latina.

También hay espacio para la anatomía, pues el órgano situado en la parte inferior del encéfalo, y que sirve de conexión entre el cerebro, el cerebelo y la médula oblonga es el puente de Varolio.

Si facilitamos y allanamos las cosas en que halla dificultad, para empeñarle en un asunto o hacerle desistir de él, es que le estamos haciendo la puente de plata a alguien.

Reflexión final (ajena al contenido anterior):

Es necesario construir menos muros y tender más puentes.

CDR

2 comentarios:

  1. Buena reflexión, bloggera: eso más puentes, menos muros, más honradez, más humanismo, más reflexiones como la presente que tiende puentes entre nosotros.
    Pmd.

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  2. Me quedo con la última reflexión, no lo he dudado ni un momento.
    Tati.

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