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sábado, 19 de julio de 2014

¿BRUJERÍA?

Hoy, la historia nos deja un recuerdo nefasto:
El 19 de julio de 1692, cinco mujeres fueron ejecutadas por sospechas de brujería en Salem, Massachussetts.

Así fue:
En enero de 1692, la hija y la sobrina del Reverendo Samuel Parris, de Salem, contrajeron una extraña enfermedad. Los habitantes de las colonias norteamericanas creían ciegamente en el diablo, y el médico del pueblo que examinó a las niñas determinó que habían sido víctimas de brujería.

Las niñas, Sarah Good, Sarah Osborne y dos de sus amigas, supuestamente habían participado en un ritual oculto con la sirvienta de Parris, Tituba, en el que habían fabricado una primitiva bola de cristal volcando un huevo roto en un vaso de agua. Luego intentaron reconocer formas o imágenes que les dieran indicación de sus futuros. Al enfermar posteriormente, las dos niñas y Tituba fueron acusadas de brujería. Así de sencillo.

Los casos de Sarah Good, Sarah Wilds, Elizabeth How, Susana Martin y Rebecca Nurse fueron escuchados el 29 de junio de 1692. Pero sin realizar ningún procedimiento serio para obtener pruebas de esas supuestas prácticas de brujería -las acusaciones se basaban en meros rumores-, cuatro de las cinco mujeres fueron apresadas a causa de aseveraciones de los pueblerinos de haberlas visto aparecerse en sus dormitorios. Esta "evidencia espectral" fue aceptada en la corte aunque era imposible de probar, y fue la evidencia principal para muchas de las ejecuciones en Salem. Rebecca Nurse, una devota de 73 años y miembro respetado de la comunidad, fue finalmente perdonada. Sin embargo, cuando la acusada escuchó el veredicto de inocente, comenzó a convulsionarse y a chillar, por lo que el juez pidió que el jurado reconsiderara la decisión. Así, Rebecca Nurse fue también considerada culpable. Y las cinco mujeres fueron ahorcadas el 19 de julio de 1692, tras negarse a hacer confesiones falsas. Las cinco mujeres estuvieron entre las veinte personas asesinadas y doscientas aprisionadas durante los conocidos como "juicios de Salem".

Los propios jueces se dejaron llevar por la histeria religiosa de la comunidad de Salem, formada mayormente por puritanos, que exigía frenéticamente condenas a las presuntas brujas.

El temor a la brujería en Salem llevó a una histeria masiva. Muchos otros residentes del Condado de Essex, principalmente en Salem, comenzaron a exhibir comportamientos extraños. Nadie sabe exactamente por qué, pero los pueblerinos comenzaron a asegurar que apariciones de otros miembros de la comunidad los visitaban y amenazaban durante la noche. Tanto si fue por malicia como por paranoia, lo cierto es que las personas comenzaron a implicarse unas a otras falsamente.

Más de 150 personas fueron detenidas y encarceladas, solo con acusaciones, aunque no llegaron a ser formalmente procesadas por el tribunal del condado. Dentro de la pequeña comunidad de Salem existía una estricta conducta religiosa, en la cual cada persona vigilaba a sus vecinos y a su vez era vigilada por éstos en sus palabras y acciones, generando dudas y sospechas en caso de que su conducta no se ajustase a los parámetros religiosos puritanos. Por supuesto, las mujeres eran consideradas simples sirvientas de sus esposos y carecían de derechos, mientras los niños eran educados severamente desde temprana edad en las labores de los adultos y se les impedía jugar. Otra preocupación fundamental de esta comunidad era evitar la "ira de Dios" y, por tanto, debían sujetarse estrictamente a los dictados religiosos del puritanismo para así evitar el castigo divino, que se traducía en pérdida de cosechas, mal clima, y muerte de ganado.

Los acontecimientos en los juicios tuvieron una profunda influencia en la región y pudieron contribuir al deterioro de la influencia de los puritanos en el gobierno de Nueva Inglaterra y la posterior secularización de su población.

Consecuencias:
Más de 300 años después de ser acusadas y ahorcadas como brujas, Bridget Bishop, Susana Martin, Alice Parker Wilmot Redd y Margaret Scout fueron exoneradas de sus crímenes. ¿Un poco tarde tal vez? Hubo algunas víctimas de los juicios de brujas que no habían sido oficialmente exoneradas aún. Sus descendientes tomaron control de su causa e hicieron campaña para limpiar sus nombres.

Una posible explicación:
Más allá de las explicaciones simplistas de que el fanatismo religioso provocaba en la población alucinaciones e histeria masivas, existen otras más lógicas entre los historiadores modernos. Por ejemplo, según explica HowStuffWorks, el ergot es un hongo tóxico que suele crecer en los granos, especialmente en el centeno. El centeno era uno de los alimentos esenciales para los habitantes de Nueva Inglaterra, y muchas veces notaban moho negro en el grano, concluyendo simplemente que había sido cocido por el sol. El ergotismo convulsivo ataca al sistema nervioso central, causando manías, psicosis, alucinaciones, parálisis y sensaciones de hormigueo. Recuentos escritos durante 1692 describen el comportamiento de las niñas afectadas, y es muy similar al estado alucinógeno, sugiriendo que las niñas podrían haber contraído ergotismo.

Conclusión:
Esto es solo un breve resumen de algo horrible, como fue el fenómeno generalizado de "caza de brujas" en Europa a inicios de la Época Moderna. Ni siquiera en aquellos años oscuros, son justificables estos crímenes fanáticos. Pero lo lamentable es que actualmente, más de cuatro siglos después, el fanatismo religioso, y de otras índoles, sigue llevándose vidas injustamente. Como si el ser humano no hubiese aprendido nada de la historia, como si en realidad no fuese un ser dotado de razón.

CDR

1 comentario:

  1. Una auténtica barbarie, tan documentada y llevada al mundo de la literatura y del cine.
    Pmd.

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