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jueves, 10 de julio de 2014

PROUST

Si el otro día dedicábamos unas líneas al genial Frank Kafka con motivo de su aniversario, hoy no podemos dejar pasar a otro escritor no menos destacable, como es el francés Marcel Proust, que nació un 10 de julio de hace ciento cuarenta y tres años.

La obra de Proust posee un estilo literario muy característico, influido por el impresionismo y con marcado carácter simbolista. Su narración abunda en descripciones atomizadas, por lo que esta se vuelve morosa, en párrafos amplios y complejos. Su manera de abordar los temas que trata es siempre indirecta, como si nos llevara a ellos a través de una espiral. Huyendo del realismo, Marcel Proust muestra la realidad por medio de diferentes formas de subjetivismo, entre las que destaca el tratamiento del tiempo, desde un punto de vista psicológico. Si bien, lo que sobresale por encima de todo en su prosa es el fluir poético de la conciencia. En cuanto a sus temas principales -simplificando-, el amor (con todas sus consecuencias), el arte (también en todas sus formas), la existencialidad, las relaciones entre tiempo y memoria, o el contraste entre los diferentes ámbitos sociales.

Nacido en el seno de una familia judía acomodada, Marcel Proust fue un niño superprotegido debido a su delicada salud. Para satisfacer a su padre, estudió Derecho, pero nunca ejerció, y posteriormente estudió también la carrera de Letras. De muy joven empezó a frecuentar los ambientes aristocráticos, y se valió de la fortuna familiar para poder vivir sin trabajar y dedicarse a escribir.  En sus comienzos no recibió demasiada atención. Su primer libro publicado fue Los placeres y los días, una recopilación miscelánea de poemas en prosa, nouvelles y retratos de estilo decadente, que fue juzgado con severidad por la crítica. E incluso André Guide rechazó el manuscrito de En busca del tiempo perdido, la que sería su obra maestra. De hecho, la primera parte de la obra, "Por el camino de Swann" aparece por cuenta del propio autor. La obra completa iría viendo la luz entre 1913 y 1927. Esta se gestó a partir de 1907, a raíz de una época de aislamiento -quince años- del autor en el 102 del Boulevard Hausmann de París. La muerte de sus padres, especialmente la de su madre, deterioró notablemente la salud de Proust y le hizo caer en un estado depresivo. Sin embargo, dio como fruto una de las grandes obras de la literatura universal.

Y como viene siendo ya habitual, el homenaje a este magnífico escritor pasa por el recuerdo de algunos de sus más elocuentes pensamientos:

"Un hombre honesto debe obtener la estima pública sin haberlo previsto y, por así decirlo, a pesar suyo. Quien se dedica a buscarla revela su estatura."

"El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos caminos, sino en tener nuevos ojos."

"El amor es una enfermedad inevitable, dolorosa y fortuita."

"El afortunado hallazgo de un solo libro puede cambiar el destino de un hombre."

"Allí donde la vida levanta muros, la inteligencia abre una salida."

Marcel Proust, influencia incontestable en la literatura como también en la filosofía e incluso en el arte, falleció en París a la edad de cincuenta y un años a causa de una neumonía.

CDR

2 comentarios:

  1. Un clásico siempre para releer, referente inequívoco de la mejor literatura universal.
    Pmd.

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  2. Un clásico, desde luego, y los pensamientos elegidos no tienen desperdicio.
    Tati.

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