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miércoles, 10 de septiembre de 2014

TEJIDO DE CUENTOS

El libro que hoy recomiendo no es actual, teniendo en cuenta que hace ya un lustro que se publicó; una buena lectura en cualquier caso para acercarse a la narrativa breve actual, una antología de autores contemporáneos que no tiene desperdicio. Recuperado quizá por casualidad entre los muchos volúmenes de las estanterías, les propongo este pequeño libro lleno de grandes relatos.


La esencia siempre viene en frascos pequeños. Y en eso pensamos al terminar este libro, en algo menudo que encierra una maravillosa fragancia. Tan injustamente tildado de género menor, el cuento se presenta aquí con maestría, demostrando que la concisión no implica liviandad. Al menos las modas sirven para algo si proliferan cuentos y cuentistas como los que en Atmósferas (2009) se recogen. Cortázar afirma que no hay leyes para escribir cuentos, y así estos veintitrés son diferentes unos de otros, impregnados del estilo personal de su autor, creados cada uno con su propio clima. Extensión diversa, descripción, diálogo, lenguaje más o menos coloquial, artificiosidad en distinta medida y temática variada. Sin embargo, hay algo que los aúna: su capacidad de aglutinar una realidad, mucho más allá de la anécdota elegida para el relato. Estas historias parten de situaciones concretas para hablarnos de temas universales. La superstición, el otro yo interior, el cansancio vital, la ambición, la especie en peligro, la admiración, el futuro y el pasado conforman un panorama apto para todos los gustos.

En “Golpe de sol sobre tapete de hule azul”, Busutil describe, a pinceladas, todos los matices de la monotonía y la decepción. Ese bodegón que contemplamos es el cuadro de naturalezas muertas en que se convierte la vida de muchas personas cuyas ilusiones ha ido devorando la rutina. Otro tema recurrente es el de la muerte. Ese miedo vehemente a un destino fatal, temiendo el momento en que los “dados negros” caigan en nuestra parte del tablero. Negra guadaña o sombra sobre nuestras cabezas, la Muerte siempre acaba alcanzándonos. Y detrás quizá algo insólito, como encontramos en “Vida después”. En ocasiones intuimos que Dios debe estar demasiado ocupado para nuestras insignificancias, realmente estamos solos. La posibilidad de un paraíso hecho a medida es el consuelo que le queda a Javier tras la muerte de su tío, quien no se lleva consigo la bella manía de leer las nubes; así nos recuerda José Castillejo Valero la pervivencia del Calendario Zaragozano, fuente de precisas predicciones. Dentro de esta línea, destaca “Taxidermia”, de Francisco Antonio Carrasco, donde sentimos la turbación de un hombre que no acepta el alivio del más allá, necesita el contacto directo, la conversación aquí y ahora. Con un lenguaje sencillo y cercano, y tratando hábilmente casi con humor un asunto tan crudo, se muestra la imposibilidad de atrapar la calidez humana en una cabeza muerta y vacía, por muy lograda que esté.

Los tiempos, las circunstancias cambian, nunca la esencia del individuo. Así lo plasma Miguel Ángel Muñoz en “Pronto seré bueno”: el niño de ayer, de hoy y de siempre, que encuentra placer en la maldad, pospone eternamente dicha consigna. Además surge lo relativo del valor de las cosas, como en “Argentina 78” y “Con Senel en la Habana”. Un alto precio pagó Silvita poniendo en práctica un truco a medias con quien más deseaba que se esfumara, para después pasar toda la vida echando de menos; un cuento sorprendente de Ana María Shua, que nos deja un sabor agridulce por su contundencia. Sobre todo cuando la vida es un agujero, el hombre es su peor enemigo, según la “Teoría del hueco”, original relato con mucho de reflexión.

Y esto es sólo una muestra de lo que el lector encontrará en este libro, donde se reúne una notable nómina de autores: Salvador Compán, Manuel Moyano, Iban Zaldua, Teresa Morales Rodríguez, Óscar Esquivias, Juan Pérez Cubillo, entre otros. En Atmósferas, con hilos de tradición clásica, fantasía borgiana, retazos de realismo mágico, misterio y cotidianeidad se teje este universo de ambientes que nos envuelve y no nos deja indiferentes.


¡Feliz lectura!

CDR

3 comentarios:

  1. Lo que cuentan los cuentos, siempre es maravilloso. Animo a todo el mundo a sumergirse en el mundo del cuento, o el relato o la ficción breve o como queramos llamarlos.
    Pmd.

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  2. A ver si hay suerte y encuentras un ejemplar para mi, ya sabes lo que me gustan los cuentos, tienen buena pinta. Esperanza

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  3. El cuento, a veces tan desconocido y tan interesante.
    Tati

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