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sábado, 18 de abril de 2015

AMORES EN LA MITOLOGÍA (VIII)

Hoy es un buen día para narrar una historia de amores marinos dentro del Olimpo de los dioses.

Hijo de Rea y Cronos, al igual que Zeus y Hades, Poseidón recibió como herencia el reino de los mares. La historia de Poseidón es rica en acciones legendarias, fue uno de los primeros en plegarse a Zeus en la batalla contra los Gigantes. También conspiró contra Zeus junto a Hera y a Apolo, por lo que fue castigado a trabajar en la construcción de las murallas de Troya. Pero en sus dominios marinos, su poder no era discutido y manejaba a su antojo las corrientes, los vientos y las tempestades.

Si bien no destacó tanto en amoríos como su poderoso -e insaciable- hermano dios del rayo, Poseidón tampoco fue esquivo a la llamada de Eros, cayendo en las redes de la pasión numerosas veces. Y por supuesto, recurrió al rapto, como tantos otros dioses, para conseguir pareja. De hecho, así fue el principio de su matrimonio con Anfítrite.

Cuenta el mito que:

"Anfítitre era una ninfa perteneciente al conjunto de hijas de Nereo y Dóride. Un día, la hermosa joven se hallaba junto a otras Oceánidas divirtiéndose en la isla de Naxos, cuando el dios del mar la observó y quedó completamente prendado de su belleza. Anfítrite percibió la mirada del dios y, temerosa de su reacción, se sumergió en el mar, alejándose presurosa, más allá de las columnas de Heracles. Como se puede imaginar, Poseidón no se resignó a semejante desplante y envió a un delfín para que se la encontrase. El delfín cruzó las aguas, buscando sin pausa el objeto del amor de su amo y por fin halló a la ninfa extenuada de su huida. Indefensa, Anfítrite rindió sus fuerzas y dejó ser cargada a lomos del pez para afrontar su destino. El regreso del delfín regocijó a Poseidón, ansioso por unirse a la bella ninfa. Tal fue su alegría que decidió que desde entonces los delfines ocuparían un puesto privilegiado en su reino.



El casamiento entre Poseidón y Anfítrite tuvo lugar de inmediato, en el fabuloso palacio submarino del dios, rodeados de seres escamados y prodigiosos, y en medio del fasto que tal ocasión merecía. El tiempo confirmaría que no era este un capricho pasajero del dios; siempre que se presentaba al dios del mar aparecía junto a él su esposa, de pie en la cuadriga que este conducía, acompañada de delfines y otras criaturas marinas. Muy pronto dio fruto la unión del dios y la ninfa, nació Tritón, un niño con torso y rostro humanos, pero con los costados cubiertos de algas, y en lugar de extremidades inferiores lucía una gran cola de pez."

No obstante, por más que fue la esposa visible en el Olimpo, Anfítrite tuvo que pelear continuamente contra las infidelidades de su marido (Escila, Halia, Medusa, Amimone...), basta decir que la mayoría de los hijos de Poseidón fueron extramatrimoniales. El adulterio estaba a la orden del día, desde luego.

Por otra parte, digno hijo de su padre, sobrino de su tío... heredero de los dioses, Tritón era muy aficionado a perseguir jovencitas. Pero esto es historia para otro día.

Los amoríos divinos hay que dosificarlos.

CDR