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martes, 14 de enero de 2014

EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

Tal día como hoy, hace ciento dieciséis años, falleció el británico Charles Lutwidge Dodgson, más conocido como Lewis Carroll.

Matemático de vocación y aficionado a la fotografía, Dodgson ha pasado a la historia de la literatura por ser el creador de Alicia en el País de las Maravillas, obra considerada a priori como infantil o juvenil por tratarse de una fábula, pero que encierra -entre otras muchas cosas- una dura sátira a la educación y a la política inglesas de la época. El País de las Maravillas que crea el autor se basa principalmente en juegos de lógica.

La historia de Alicia en el País de la Maravillas comienza una tarde en la que Dodgson sale de excursión con tres niñas (Lorina, Alice y Edith), hijas del decano de Trinity College de Oxford, familia con la que tendría una estrecha relación. Refugiados del fuerte calor estival a orillas del río Támesis, el ingenioso escritor se inventó un cuento para las niñas. Estas quedaron muy impresionadas y Alice concretamente le pidió que escribiera la historia. Dodgson pasó una noche componiendo el manuscrito, y se lo regaló a Alice Liddell en las Navidades siguientes. El manuscrito se titulaba Las aventuras subterráneas de Alicia, y estaba ilustrado con dibujos del propio autor. Se especula que la protagonista de la obra está basada en Alice Liddell, pero Dodgson negó que el personaje estuviera basado en persona real alguna. Tres años más tarde, Dodgson, movido por el gran interés que el manuscrito había despertado entre todos sus lectores, llevó el libro, convenientemente revisado, al editor Macmillan, a quien le gustó de inmediato. Tras barajar los títulos de Alicia entre las hadas y La hora dorada de Alicia, la obra se publicó finalmente en 1865 como Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas (Alice's Adventures in Wonderland), y firmada por Lewis Carroll. Las ilustraciones de esta primera edición fueron obra de Sir John Tenniel.


Ilustración de John Tenniel de Alicia en el País de las Maravillas (1865)
En esta obra aparecen algunos de los personajes más famosos de Carroll, como el Conejo Blanco, el Sombrerero, la Oruga Azul, el Gato de Cheshire o la Reina de Corazones, quienes han cobrado importancia suficiente para ser reconocidos fuera del mundo de Alicia. La obra tiene una segunda parte, menos conocida, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (1871). Y existen numerosas adaptaciones cinematográficas, que combinan elementos de ambos relatos. Las más populares son la de animación de Disney y la versión de Tim Burton.


En cuanto a las interpretaciones de esta obra de Carroll son numerosas y variopintas. Van desde enfoques espirituales de toma de conciencia y elección del propio camino en un mundo engañoso, hasta las visiones del relato como fruto de una prodigiosa mente matemática, que deduce realidades a partir del absurdo (el País de las Maravillas tiene sus propias reglas y formas matemáticas), pasando por el uso que de ella hacen quienes quieren explicar qué efectos podrían causar algunas sustancias psicotrópicas. Más seriamente, también es considerada por algunos críticos como precursora del surrealismo, que desarrollarán posteriormente autores como Joyce, Kafka o más recientemente Paul Auster.

Y a modo de anécdota contaremos que aunque siempre se juzgó a Dodgson como un soñador inofensivo, en el año 1896 el autor Richard Wallace no vaciló en acusarlo de ser el hombre que se ocultaba bajo el alias de Jack el Destripador. Las pretendidas pruebas que supuestamente le acusaban eran frases crípticas contenidas en sus libros diecinueve años antes de la matanza del otoño de 1888. Según esta interpretación, el ya desequilibrado escritor (traumatizado por su condición de zurdo, sordo de un oído a causa de una enfermedad, tartamudo y diagnosticado de epilepsia), dejó allí pistas anticipando los crímenes que planeaba cometer. El misterio de este renombrado asesino aún está por desvelar.

Más sencillo es deslizarse por el túnel que nos lleva al País de la Maravillas para dejar volar nuestra imaginación y despertar nuestro ingenio.

CDR

2 comentarios:

  1. Curioso libro, con sus matices, e interpretaciones. Siempre me ha parecido fascinante, pero a la vez extraño, curioso y, además, para nunca dejar de analizar sus multiples interpretaciones. Y para insistir en su lectura.
    Pmd.

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  2. Vayamos por ese túnel hacia el País de las Maravillas.
    Tati.

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