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miércoles, 13 de noviembre de 2013

SIN COMPLEJOS

Quizá fuese de las pocas personas que aún no había visto el éxito del cine francés Intocable (2011), pero ya he subsanado la situación.Y aunque es cierto que posiblemente  por las grandes expectativas que tenía acerca de la película, quedé ligeramente decepcionada, en general me gustó bastante. Tanto como para hablar de ella aquí.

Se trata de un argumento basado en un hecho real, que queda muy conseguido gracias a la complicidad entre los dos protagonistas, que no podrían ser más diferentes en todos los sentidos. La historia de un millonario que queda tetrapléjico y contrata como asistente personal a un inmigrante en paro, recién salido de la cárcel, que vive en un barrio marginal y tiene problemas familiares. El senegalés no tiene ninguna formación, no es el candidato más adecuado, y pese a ello es elegido para el trabajo.

A partir de ahí los dos mundos enfrentados que cada uno de ellos representa irán acercándose progresivamente hasta reconciliarse e incluso necesitarse de tal modo que parecería imposible a priori. Driss aporta a la anodina vida de Philippe chispa, diversión, informalidad y hasta seguridad en sí mismo. Pero el aristócrata también tiene mucho que enseñar al joven. Es una relación de reciprocidad y de ahí que se convierta en una amistad que duraría para siempre.

Además de la música, la fotografía, la interpretación, en mi opinión lo mejor de esta película es la forma de tratar asuntos tan serios como la marginalidad, la enfermedad, los problemas económicos... y abordarlos sin complejos, sin prejuicios, con un enfoque hilarante que les quita hierro. Se podría decir que es una huida de la compasión. ¿No es magnífico reírse sin culpabilidad de esas cosas? Eso es lo que consigue esta película con su frescura y gamberrismo.

Alegre, disparatada...como puede ser la vida misma si se encuentran las personas adecuadas y la actitud necesaria para afrontar las dificultades.

CDR

martes, 12 de noviembre de 2013

RENOVARSE

Ahora ya sí asoma el otoño por la puerta, el mapa del tiempo se puebla de nubes, los termómetros bajan y el color ocre no deja lugar a dudas.

Cuando cambia la temporada, nos apetece renovar el armario, cambiar la ropa (por mucho que nos guste el calor, ya tenemos ganas de vestirnos con aquel suave jersey del año pasado, meternos en aquellos vaqueros estupendos, calzarnos las botas que tanto nos gustan.) Y a veces, si nos encontramos bien y el bolsillo nos lo permite, disfrutamos yendo de compras a por alguna nueva adquisición. O si nos encontramos mal, lo hacemos para subirnos la moral, como si una prenda más en el cajón pudiera llenar algún vacío interior.

Esta noche precisamente he escuchado en la tele que la crisis ha cambiado nuestros hábitos de compra. ¡Lógico! Ya no salimos tanto a tomar un aperitivo, comer o cenar y compramos más productos para tomar en casa, viendo una película, con los amigos o la familia. Además de por la situación económica, las tiendas de ropa también se ven afectadas en este momento por la ausencia de frío, los abrigos siguen colgados en las perchas mientras disfrutamos de un veranillo prolongado.

Yo, la verdad, no tengo ganas ahora mismo de comprar nada nuevo, pero sí necesito renovarme y por ello he modificado un poco el aspecto de este blog, que viene a ser lo mismo que cambiarme de ropa para sentirme mejor.

Además, como regalo para ustedes (y para mí), una bonita historia que nos habla de esa necesidad de renovarse:

"El águila es el ave que posee la mayor longevidad de su especie. Llega a vivir setenta años. Pero para llegar a esa edad, más o menos en la cuarentena tiene que tomar una seria decisión. A los cuarenta años, sus uñas curvas y flexibles ya no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta. Su pico alargado y puntiagudo, también se curva apuntando contra el pecho. Sus alas están envejecidas y pesadas, y sus plumas gruesas. ¡Volar es ahora muy difícil! Entonces el águila, tiene sólo dos alternativas: morir... o enfrentar un doloroso y largo proceso de renovación.

Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared, donde no necesite volar. Entonces, apenas encuentra ese lugar, el águila comienza a golpear con su pico la pared, hasta conseguir arrancárselo. Apenas lo arranca, debe esperar a que nazca el nuevo pico, con el cual después arrancará también sus viejas uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancándose sus viejas plumas. Y tras cinco meses, sale victoriosa para su famoso vuelo de renovación, y entonces dispone… ¡de treinta años más!"

Todos en algún instante de nuestra vida nos hayamos en la situación del águila. Momentos difíciles nos sacuden y nuestra actitud es determinante para sobreponernos y seguir adelante. Como el águila, hemos de decidir y bien podemos abandonarnos a las circunstancias de la vida, vagando sin rumbo hasta perecer, o bien asumir que existen momentos de incertidumbre y cambio, salir fortalecidos y quizá llegar a ser más de lo que jamás imaginamos.

Espero que les haya gustado esta fábula, y el nuevo aspecto del blog.


CDR









lunes, 11 de noviembre de 2013

RACHAS

La vida funciona así, a rachas.

Periodos breves de fortuna o de desgracia. O no tan breves, sobre todo si la fatalidad nos acompaña.

En terminología naval, se llama racha al aumento repentino de la intensidad del viento, que puede ir o no acompañado de una variación en su dirección. Las rachas suelen presentarse con los chubascos y cuando son muy violentas, suponen un gran peligro para los barcos de vela, que pueden desarbolar si no están prevenidos. Por tal razón las rachas más peligrosas son las llamadas chubascos blancos, que saltan sin indicio alguno de importancia que las acuse. Cuando el viento es racheado y se va ciñendo sucede a veces que las rachas vienen más largas, lo que permite barloventear más. Se dice entonces que se navega aprovechando las rachas o a aprovechar las rachas.

Cuando los tifones vienen acompañados de rachas de viento de 300 km. hora, la calamidad llama a muchas puertas.

En ingeniería, se denomina racha a una astilla grande de madera. Y tan grande que nos resulta esa astilla cuando atravesamos una mala racha.

Usamos todos nuestros recursos, toda nuestra fuerza interior para mantenernos firmes ante la adversidad, mas a veces las rodillas nos flaquean y necesitamos unos brazos fuertes que nos sostengan. Son muchos los malos ratos en la vida, pero hay veces en que nos sentimos desbordados, agobiados. Necesitamos que nos consuelen, que nos abracen, que nos cojan de la mano y nos digan que todo va a pasar. Pero cuando todo pase, no seremos en realidad los mismos. Cada cosa que nos ocurre, buena o mala, nos transforma de alguna manera. Si nos hace daño, mucho más.

No hemos salido de una complicación cuando se nos presenta otra, nada nos sale bien, la carga no se aligera sino que aumenta, la noche que nos envuelve parece no tener fin. Y sin embargo, si miramos a nuestro alrededor, siempre veremos a alguien que está peor.

Valorar lo positivo, aceptar lo que está pasando pues no se puede cambiar, concentrarse en algo tangible, algo verdadero, algo que nos demuestre que estamos vivos y que vale la pena seguir adelante. Respirar: inspirar, expirar, inspirar, expirar, inspirar, expirar... hasta que el dolor duela menos.

CDR

sábado, 9 de noviembre de 2013

PROSA POÉTICA

Avanza el otoño con temperaturas inusuales, al menos aquí en el Sur. Pero ya sin remedio los días se acortan y se dilatan las horas de tranquilidad en el hogar. Para este sábado templado de noviembre, una propuesta diferente, de lectura sosegada y reflexiva:

 Islandia es un país lejano e ignoto para la mayoría; un país de montañas y glaciares en medio del Océano Atlántico. Aunque allí también hay literatura. Con tradición y de calidad. No en vano es uno de los países del mundo en que más se lee y que cuenta con numerosos autores desconocidos por estas latitudes. Pero afortunadamente de vez en cuando nos llega alguna muestra, como esta novela de Jón Kalman Stefánsson (1963, Reikiavik). La primera traducida al español, Entre cielo y tierra (2011), es ya la octava de uno de los autores islandeses más prestigiosos en la actualidad. Se trata del inicio de una trilogía que publicará Salamandra aquí en España.

Después de trabajar breve tiempo como pescador, Kalman Stefánsson inició sus estudios de Literatura, que no acabó, dio clases y posteriormente se ocupó de la biblioteca de Mosfellsbær; pero lleva ya más de diez años dedicado exclusivamente a escribir. En 2005 recibió el Premio Nacional de Literatura en su país y ha sido nominado en varias ocasiones a otros galardones importantes. Si hemos de juzgar a este autor por Entre cielo y tierra, diremos que no ha equivocado su oficio. La novela se sitúa a principios del siglo XX, ambientada en Islandia, en una naturaleza agreste y salvaje con la que tienen que lidiar un grupo de pescadores. A bordo de unos botes a todas luces endebles en el inmenso y furioso mar glacial, se enfrentan con la dureza de su trabajo y también con la misma vida, tan ligada a la muerte. Cuando no están pescando, los personajes se ubican en Lugar, una pequeña aldea que se convierte en el centro de todo. Testigo de personalidades diversas, sentimientos encontrados, diferentes posturas ante la vida que allí concurren. Página tras página se van mezclando las descripciones de un paisaje bello a la vez que hostil con numerosas voces, de vivos y de muertos, que nos van contando una historia que al final no nos resulta tan lejana. Porque nos habla de nosotros mismos, de nuestros miedos, del sentido de la vida, de la pérdida, de cómo seguir adelante.

Entreverado con todo esto, el poder salvador de la palabra. Un viejo capitán ciego con una considerable biblioteca, un libro que ha de ser devuelto, la lectura de  El paraíso perdido de Milton como telón de fondo. Y es que Kalman Stefánsson es también poeta y su propósito de introducir la música de la poesía en la narración se consigue con creces. La prosa del autor islandés es de una belleza poética extraordinaria, elogiable aún más por no mermar con ella la línea argumental. El cuidado lenguaje de metáforas impresionantes nos sumerge en un ambiente crepuscular, onírico que no nos distrae sin embargo de lo que está pasando.

Una novela lírica, conmovedora, que se aleja de la acción frenética, los asesinatos y el gran filón del género negro escandinavo. Una odisea que llega de los fiordos, de los mares helados para demostrarnos la universalidad de los sentimientos del ser humano, para removernos por dentro y que reflexionemos más allá de su argumento. "El infierno es no saber si estamos vivos o muertos”.

¡Feliz lectura!

CDR

jueves, 7 de noviembre de 2013

CIEN AÑOS

Hoy se cumplen cien años del nacimiento del novelista, dramaturgo, ensayista, periodista y pensador Albert Camus (Argelia, 1913-Francia, 1960). Empezó a escribir a muy temprana edad y, tras los estudios de Bachillerato, obtuvo la diplomatura superior en Filosofía.

De sobra conocido por la relevancia de su obra, es común asociarlo inmediatamente a su primera novela, El extranjero (1942), en la que plasma, a través de su protagonista, la pasividad y el escepticismo ante todo, la escisión entre razón-sensación-emoción. Es evidente, en esto, la crítica a una sociedad que olvida al individuo y le priva de un sentimiento de pertenencia activa a la comunidad. Como telón de fondo, una Europa herida por dos guerras mundiales, un paisaje oscurecido por la pérdida de cualquier pasión o voluntad del hombre.

Camus fue galardonado en 1957 con el Nobel de Literatura "por su importante producción literaria  que, con una seriedad clarividente, ilumina los problemas de la consciencia humana en nuestra época."

En cuanto a su pensamiento, se caracteriza por la lucha contra todas las ideologías y las abstracciones que alejan al hombre de lo humano. Él mismo definió su doctrina como filosofía del absurdo (además de haber sido un convencido anarquista), caracterizada por la duda ante los principios universales de la existencia.

Y precisamente, el homenaje que quiero rendirle hoy en este blog pasa por extraer algunas de las sentencias que el propio Albert Camus nos dejó como muestra de su discernimiento y lucidez, y que nos sirven de enseñanzas plenamente vigentes.

- "La estupidez insiste siempre." Totalmente demostrado.

- "No es difícil tener éxito. Lo difícil es merecerlo." No hay que buscar muy lejos.

- "Inocente es quien no necesita explicarse." Esto ya cuesta más de encontrar.

- "No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo." Lo que todos necesitamos.

- "Crear es vivir dos veces." Él vivirá para siempre.

CDR

lunes, 4 de noviembre de 2013

CUENTO SUFÍ

Abrimos hoy de nuevo esa puerta mágica que nos lleva al universo fantástico de los relatos tradicionales.

A ver si este cuento da respuesta a alguno de nuestros interrogantes. Titulado "Los ciegos y la cuestión del elefante", una historia llena de sentido, contada desde siglos, con plena vigencia.

"Más allá de Ghor había una ciudad en la que todos sus habitantes eran ciegos.

Cierto rey llegó un día a las proximidades de la ciudad con su cortejo y su ejército, y acampó en el desierto. Tenía un poderoso elefante que usaba para atacar e incrementar el temor de la gente.

La población estaba ansiosa por ver al elefante y algunos ciegos se precipitaron como locos a su encuentro. Como no conocían su forma y aspecto, tantearon para reunir información, palpando algunas partes de su cuerpo. Cada uno pensó que sabía algo, según la parte que alcanzó a tocar del animal.

Cuando volvieron, sus conciudadanos, impacientes, se apiñaron a su alrededor. Estaban ansiosos por saber la verdad en boca de aquellos que se hallaban errados. Les preguntaron por la forma y aspecto del elefante, y escucharon cuanto les dijeron.

Al hombre que había tocado la oreja le preguntaron acerca de la naturaleza del elefante. El dijo: - Es una cosa grande, rugosa, ancha y gruesa como un felpudo. -

El que había palpado la trompa dijo: - Yo conozco los hechos reales, es como un tubo recto y hueco, horrible y destructivo. -

El que había tocado sus patas dijo: - Es poderoso y firme como un pilar. -

Cada uno había palpado una sola parte, y todos lo habían percibido erróneamente. Ninguno conocía la totalidad: el conocimiento no es compañero de los ciegos. Todos imaginaron algo, pero algo equivocado.

El ser humano no está informado acerca de la divinidad.

No existe "camino" mediante el intelecto ordinario.

Aquellos dotados de razón comprenderán. Aquellos con poca razón, pueden adquirirla mediante este relato."

Puede que todos tengamos un trozo de verdad, pero, ¿quién posee la verdad absoluta? Nuestra realidad no es más que una visión parcial.

El mismo elefante para todos, percepciones distintas. ¿Les suena?

Creo que no es necesario añadir nada más.

CDR

viernes, 1 de noviembre de 2013

DESAPARECER

Desaparecer
o mimetizarse con las cosas
o mejor aún
convertirse en roca
para no sentir.

Que no importen
el tiempo,
los diagnósticos,
el sufrimiento.

No vivir
tal y como es ahora.

¿Y el placer,
las risas, el amor?
¿Perderlo todo?
Sí, pero no sentir
dolor.

Desaparecer
o diluirse con las olas
o mejor aún
convertirse en roca
para no sentir.

Dura,
impenetrable,
desafecta,
imperturbable,
bajo el sol, bajo la lluvia,
libre, ajena.

Sin pensar,
sin sentir.

Desaparecer
o mejor aún
dejar de existir.

CDR