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martes, 21 de agosto de 2012

MÁS QUE VINOS

Se puede ver la película Entre copas (2004) por ser aficionados a la enología, pero aun sin tener gusto alguno por el vino, este largometraje va mucho más allá, por tanto vale la pena verlo por numerosos motivos. Dirigido por Alexander Payne, fue galardonado con varios premios el año de su estreno, como dos Globos de Oro de las siete nominaciones que tenía, o el Oscar al mejor guion adaptado, contando con cinco nominaciones a este importante premio cinematográfico, entre otros.

Se trata de una comedia, con sus momentos dramáticos, que expone -con la excusa de un viaje de despedida de soltero por una ruta californiana de viñedos- la crisis de mediana edad que sufren dos amigos. Jack, actor fracasado, está a punto de casarse y quiere disfrutar a tope de sus últimos días de libertad. Y Miles, profesor de literatura, divorciado, escritor sin éxito y pesimista empedernido, sólo aspira a pasar unos días de tranquila diversión, catando vinos, comiendo bien y jugando al golf. Son muy diferentes, pero ambos tienen en común la pérdida de la juventud y la sensación de que con ella se esfuman las ilusiones.

El encuentro con Maya, camarera de un local del que Miles es cliente, y Stephanie, empleada en una bodega, en la que Jack se interesará, liará bastante el asunto. Estas mujeres sacarán lo mejor y lo peor de los protagonistas y les harán reflexionar sobre su vida. Temas como la amistad, el amor, el individualismo, la soledad o la autosuperación, son tratados por Payne con humor, serenidad y delicadeza. Aunque el trasfondo de esta película es bastante agridulce, lo cierto es que se puede adivinar como uno de sus mensajes el disfrute de la vida. Por ello está plagada de buen vino, comida contundente y hermosos paisajes a la luz del intenso sol de California.

De entre todas las magníficas escenas de este filme, me quedo con dos: la de Miles comiendo una hamburguesa mientras bebe furtivamente una botella de vino para coleccionistas, y la escena final -que no desvelaré-, de una belleza y elocuencia impactantes.

Entre copas desmiente por completo que la buena comedia norteamericana esté acabada. Porque esta es una película bien escrita, bien dirigida, bien interpretada, con una excelente banda sonora.  Una aventura íntima a la vez que divertida que, cuando termina, deja ganas de repetir.

CDR

2 comentarios:

  1. Estupenda película que, yo mismo, he visto en un par de ocasiones. La segunda con una mayor percepción por los detalles que se citan en este blog (paisaje, luz, música), y sobre todo porque las virtudes y las miserias de estos dos protagonistas universalizan las de tantos que quizá algunos llevamos escondidas. El paseo por la California vinícola sirve para estrechar esos intereses y lazos de amistad que debían darse para justificar la miseria de sus propias vidas. Me quedo, también, con la escena final que yo hubiera querido escribir.
    Pmd.

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  2. Tampoco quiero yo desvelar el final, me quedo con él aunque, puestos a imaginar, me he creado mi propio desenlace. Nadie me lo puede impedir.
    Tati.

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