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domingo, 24 de febrero de 2013

TALENTOS

Como capacidad de entender o como capacidad para el desempeño de una función, el talento parece bastante escaso en los tiempos que corren. Pero no es así, sino que el talento se esconde y pasa desapercibido mientras que la necedad y la torpeza ploriferan y destacan en la tierra abonada para ello. Hay mucha inteligencia en este país, mucho juicio y muchas aptitudes, mas se pierden en el maremágnum de corrupción, de incultura, de hipocresía, de perfidia... que nos invade.

El talento no es una cualidad innata al cien por cien, aunque la genética ayude seguramente, sin embargo se cultiva, se enriquece y crece al amparo de la voluntad, el esfuerzo y la constancia. Además del talento natural, debemos aprender. Si no aspiramos a nada, llegaremos a no ser nada, mientras que si trabajamos por lo que queremos, lo conseguiremos aunque no estemos especialmente dotados para ello.

Por acogernos a alguna esperanza, podemos recurrir a aquello que dijo Publio Siro, que así como el imbécil (escaso de razón, ignorante, débil, alelado) está muerto antes de morir, el hombre de talento vive aún después de muerto. A algunos se les recordará por sus fiascos. Pero a otros muchos por sus grandezas, por sus actos admirables, por sus creaciones. Y finalmente prevalecerá el recuerdo de estos últimos. Que haberlos, haylos.

CDR

2 comentarios:

  1. Pues quedémosnos con los talentos, no con los imbéciles.
    Tati.

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  2. Lástima que se vayan tantos, y tantos talentos. ¡Vergüenza ajena para quienes no saben administrar esos "talentos" que tanta falta hacen! Dicho.
    Pmd.

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