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lunes, 3 de diciembre de 2012

PALABRAS

Como unidad mínima de la Lengua con significado, la palabra es un conjunto de sonidos o grafías (según sea oral o escrita), delimitada por pausas, que, enlazándose con otros segmentos de su categoría, van dando forma al discurso.

La facultad de hablar dícese también palabra, así como la aptitud oratoria, de donde proviene la expresión "tener don de palabra."

Por otra parte, es habitual empeñar la palabra a la ligera, pero más allá de la locución lingüística, implica una promesa y su obligación de cumplirla. Como habría de cumplirse siempre con el turno de palabra y hacer uso de ese derecho cuando corresponda, no como energúmenos sin modales. Para ejemplo de ello, póngase la tele a cualquier hora y encontrarán alguna muestra, seguro.

A veces intentan convencernos con buenas palabras de algo que no nos conviene, hay que estar alerta y no dejarse embaucar, ni por palabra de honor de que lo ofrecido es maravilloso. La mayoría de ocasiones se trata de palabras vacías. No me refiero sólo a los vendedores que tocan a nuestra puerta ocasionalmente o a la propaganda que nos inunda de continuo, sino también a esos charlatanes de traje y corbata, cuyos discursos están plagados de medias palabras y de palabras preñadas, con la misma finalidad de engañar. Torcer las palabras para darles otro sentido del que tienen.

Es difícil encontrar entre tanta verborrea las palabras clave, esenciales para entender el pleno significado de algo.

Suelen destacar, por su tamaño, las palabras gruesas, ofensivas y dañinas, injuriosas incluso.

Sin embargo, la última palabra habría de tenerla siempre el sentido común, la honestidad. Palabras mayores éstas hoy en día. Ojalá alguien me cogiera la palabra.
  
Decía Ramón Llull que "la palabra es el arma más poderosa". Qué duda cabe. No en vano es aquella a la que más temen los dictadores, los tiranos. Porque no se pueden restringir los pensamientos y éstos son palabras en nuestro interior. Las palabras nos liberan de las cadenas físicas, de las limitaciones. Las palabras nos acercan a los demás y también a nosotros mismos. Las palabras son evocadoras, son mágicas, terapéuticas... Y también pueden ser todo lo contrario. Las palabras lo son todo.

Santa palabra.

CDR

4 comentarios:

  1. A mí me has dejado 'sin palabras'.
    La escritura de la casa donde vive mi madre es un trato de palabra entre mi abuelo, el comprador, y el vendedor. Y yo me pregunto por qué la palabra en estos días no tiene el mismo valor que hace unos setenta u ochenta años.

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    1. Desgraciadamente, en los últimos años se han perdido muchos valores, entre ellos el de la palabra dada... sobre todo si hay intereses por medio.

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  2. ¿Y por qué cambia tanto nuestra sociedad? ¿Por qué el respeto hacia los demás? ¿Por qué los niños o cualquiera nos llaman de tú? Sin duda, nuestros mayores vieron numerosos cambios y, nosotros, también los experimentamos a medida que vivimos más, quizá porque, lamentablemente, las facilidades, en todos los sentidos, provocan un relajamiento total, incluido el valor de la(s) palabra(s). Uno siempre se atiene/se debe a su palabra, esto es, la cumple en la medida de lo posible.
    Pmd.

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